
Breylin Garcia: Exito con los Spartans
1/30/2025 9:00:00 PM | Men's Basketball, General
Â
"When I think about where I came from and how hard it was to get here, I know I can't waste a single moment. I'm living my dream every day," Garcia said.
Â
Garcia, a junior forward from La Romana, Dominican Republic, played basketball and baseball while growing up with his dad and friends. As a multi-talented athlete, he had the ambition to play at the highest level in either sport. He recalled his dad telling him that he needed to follow his passion, but he had to choose one to pursue to give him a chance to play at the highest level. Â
Â
Though the decision was difficult—and he considered pursuing baseball professionally—he ultimately followed his heart and chose basketball.
Â
"I loved both, but basketball challenged me in a way baseball didn't," Garcia said. "I loved the intensity and the hard work it demanded."
Â
At 17, Garcia moved to the United States to attend Life Christian Academy in Orlando, Fla. He moved across the country alone, speaking no English, but knew it was the right choice to chase his dreams.
Â
"It was scary. My family wasn't here, so I had to grow up fast and learn to take care of myself," Garcia said.
Â
After spending his senior year of high school at Life Christian Academy, Garcia began his collegiate career at Daytona State College. He played for the Falcons for the 2022-23 and 2023-24 seasons.Â
Â
As a freshman, he averaged 11.2 points and 6.2 rebounds per game, with a shooting percentage of 58.3. As a sophomore, he improved to 12.9 points and 6.7 rebounds per game, shooting 59.3 percent from the field.Â

Â
Off the court, Garcia focused on learning English. He knew it was essential for his success and took advantage of the resources around him to improve.
Â
"At first, I was scared to talk to anyone because I thought they wouldn't understand me," Garcia said. "My coach at Daytona gave me speech classes and pushed me to talk to people every day."
Â
During his time at Daytona, Garcia said he transformed into the basketball player and person he is today. As he grew more confident in speaking English, he felt more comfortable engaging with others and expressing himself.
Â
"I had two friends from the Dominican Republic at Daytona," Garcia said. "We supported each other through changes, and it felt like we were building something special together."
Â
Garcia described Daytona State as a family. With coaches pushing him to improve on and off the court, he was able to prioritize his studies and prepare to take his game to the next level after his sophomore season.
Â
The decision to commit to USC Upstate was an easy one. Garcia said the coaching staff stood out because they cared about him as a person, not just as a player.
Â
"When I came here, I felt like this was the right place for me," Garcia said. "The environment, the people, everything felt like home."
Â
Since arriving at USC Upstate, Garcia has approached every day with gratitude for the opportunity to play the game he loves. This season, he has been a reliable contributor for the Spartans, averaging 8.9Â points and 5.1 rebounds per game while shooting an impressive 65 percent from the field.
Â
"Every morning, I thank God for one more day because not everybody gets to be in my position. I'm living a great life right now," Garcia said.
Â
On the court, Garcia focuses on supporting his teammates and contributing to the team's success, whether by making a crucial play or lifting the team's energy when needed.
Â
"When one person on the team is down, everyone is down," Garcia said. "I pick people up and tell them to keep going."
Â
Garcia is an unselfish player, and his only concern is helping the team win. This season, he scored a season-high 17 points against Queens, with six rebounds and one assist. However, he said personal stats don't matter if the team doesn't win.
Â
"Seventeen points is good for me because that means I'm doing my job," Garcia said. "But at the same time, it's not about that—it's about winning. If I score seven points or 17, it doesn't matter if we lose the game."
Â
Garcia believes the team has the potential to accomplish great things this season, including earning a spot in the NCAA tournament. He said the adversity they've faced has only strengthened them.
Â
"We are progressively getting better," Garcia said. "All the games we lose, we are learning. I trust my teammates and the coaching staff, and I know we will win."
Â
Though Garcia's only focus is on the success of his present, he has dreams of being a professional basketball player. The idea of playing at the next level motivates him, but he also knows that his journey is about trusting the process.
Â
"I want to get to the professional level, but I know it's all in God's hands," Garcia said. "If the opportunity comes, I'll be ready for it. If not, I'll follow whatever plan He has for me."
Â
Through all of basketball's highs and lows, Garcia remains thankful for the chance to live out his dream every day, alongside teammates and coaches he considers family.
-------
SPARTANBURG, S.C.--Breylin García se mudó a los Estados Unidos para su último año de preparatoria sin saber que esa decisión le cambiaría la vida y que algún día lo llevaría a cumplir su sueño de jugar baloncesto de División I.
"Cuando pienso en de dónde vengo y lo difícil que fue llegar aquí, sé que no puedo desperdiciar ni un solo momento. Estoy viviendo mi sueño todos los días", dijo García.
García, un alero junior de La Romana, República Dominicana, creció jugando baloncesto y béisbol con su padre y sus amigos. Como un atleta polifacético, tenía la ambición de competir al más alto nivel en cualquiera de los dos deportes. Recordó que su padre le dijo que debía seguir su pasión, pero que tenía que elegir uno para poder aspirar a jugar en el nivel más alto.
Aunque la decisión fue difícil—y consideró dedicarse profesionalmente al béisbol—finalmente siguió su corazón y escogió el baloncesto.
"Amaba ambos deportes, pero el baloncesto me desafiaba de una manera en la que el béisbol no lo hacía", dijo García. "Me encantaba la intensidad y el esfuerzo que requería".
A los 17 años, García se mudó a los Estados Unidos para asistir a Life Christian Academy en Orlando, Florida. Cruzó el país solo, sin hablar inglés, pero sabía que era la decisión correcta para perseguir sus sueños.
"Fue aterrador. Mi familia no estaba aquí, así que tuve que madurar rápido y aprender a cuidarme solo", dijo García.
Después de pasar su último año de preparatoria en Life Christian Academy, García comenzó su carrera universitaria en Daytona State College, donde jugó para los Falcons en las temporadas 2022-23 y 2023-24.
Como estudiante de primer año, promedió 11.2 puntos y 6.2 rebotes por partido, con un porcentaje de tiro del 58.3%. En su segundo año, mejoró sus estadísticas a 12.9 puntos y 6.7 rebotes por partido, con un 59.3% de efectividad en tiros de campo.
Fuera de la cancha, García se concentró en aprender inglés. Sabía que era fundamental para su éxito y aprovechó los recursos a su alrededor para mejorar.
"Al principio, tenía miedo de hablar con alguien porque pensaba que no me iban a entender", dijo García. "Mi entrenador en Daytona me dio clases de expresión oral y me motivó a hablar con la gente todos los días".
Durante su tiempo en Daytona, García dijo que se transformó en el jugador y la persona que es hoy. A medida que ganaba confianza en su inglés, se sintió más cómodo relacionándose con los demás y expresándose.
"Tenía dos amigos de República Dominicana en Daytona", dijo García. "Nos apoyamos mutuamente en los cambios, y sentíamos que estábamos construyendo algo especial juntos".
García describió Daytona State como una familia. Con entrenadores que lo impulsaban a mejorar dentro y fuera de la cancha, pudo priorizar sus estudios y prepararse para llevar su juego al siguiente nivel después de su segundo año.
La decisión de comprometerse con USC Upstate fue fácil. García dijo que el cuerpo técnico se destacó porque se preocupaban por él como persona, no solo como jugador.
"Cuando llegué aquí, sentí que este era el lugar correcto para mí", dijo García. "El ambiente, la gente, todo se sintió como en casa".
Desde su llegada a USC Upstate, García ha abordado cada día con gratitud por la oportunidad de jugar el deporte que ama. Esta temporada, ha sido un contribuyente clave para los Spartans, promediando 8.9 puntos y 5.1 rebotes por partido, con un impresionante 65% de efectividad en tiros de campo.
"Cada mañana, le agradezco a Dios por un día más, porque no todos tienen la oportunidad de estar en mi posición. Estoy viviendo una gran vida en este momento", dijo García.
En la cancha, García se enfoca en apoyar a sus compañeros y contribuir al éxito del equipo, ya sea haciendo una jugada clave o elevando la energía del grupo cuando más lo necesitan.
"Cuando una persona en el equipo está desanimada, todos lo estamos", dijo García. "Yo levanto a mis compañeros y les digo que sigan adelante".
Un jugador desinteresado, García demuestra que su única preocupación es ayudar al equipo a ganar. Esta temporada, anotó un máximo de 17 puntos contra Queens, además de seis rebotes y una asistencia. Sin embargo, dijo que las estadísticas personales no importan si el equipo no gana.
"Diecisiete puntos son buenos para mí porque significa que estoy haciendo mi trabajo", dijo García. "Pero al mismo tiempo, no se trata de eso, sino de ganar. Si anoto siete puntos o 17, no importa si perdemos el partido".
García cree que el equipo tiene el potencial para lograr grandes cosas esta temporada, incluyendo ganarse un lugar en el torneo de la NCAA. Dijo que las adversidades que han enfrentado solo los han fortalecido.
"Estamos mejorando progresivamente", dijo García. "Todos los juegos que perdemos, estamos aprendiendo. Confío en mis compañeros y en el cuerpo técnico, y sé que vamos a ganar".
Aunque García está enfocado en el presente y en el éxito de su equipo, sueña con convertirse en jugador profesional. La idea de jugar en el siguiente nivel lo motiva, pero también sabe que su viaje se trata de confiar en el proceso.
"Quiero llegar al nivel profesional, pero sé que todo está en manos de Dios", dijo García. "Si llega la oportunidad, estaré listo para ella. Si no, seguiré el plan que Él tenga para mí".
A través de los altibajos del baloncesto, García sigue agradecido por la oportunidad de vivir su sueño cada día, junto a compañeros y entrenadores que considera su familia.
Â
Â
Â
















